2.2.09

Cadena sin fin

Esta es mi primera vez.
Ni siento las piernas, pero aún siguen en movimiento sin que se lo ordene. Mientras mis piernas se mueven, mi vista se mantiene fija en un solo punto, el final.
El final que en verdad no es más que un punto que elegí como final. Nada termina ahí aparte, claro, de este cansancio que me mata.
Sólo queda un poco, pero cada vez es más difícil, más cansador y más insoportable. Pero no quiero rendirme. El final me llama, me grita, me hace señas, y me espera con un asadito.
Llegué a ti, Final.
Pero tus señas y llamados, eran falsos. El asadito nunca existió. Y yo estoy aquí como un estúpido, pero feliz, porque aún sin lo prometido, la vista es espectacular.