La ola se mueve, llega hasta alturas inimaginables, la sangre roja moja a la gigantesca ola.
Yo entre ella, me dejo llevar. Arriba, abajo, de un lado a otro. Hasta que ya no puedo dejarme llevar, la ola gigantesca me fuerza, me tambalea, me marea, me ahoga.
Las fotos resplandecen en la marea y el vidrio polarizado no deja ver hacia dentro, pero se que ellos se encuentran ahí. Corro y grito cosas que no entiendo, por que mi mente pide hacer algo, como esperando a que algún pasto saliera de la ventana listo para crear una sinfonía inaudible. Nadie responde al otro lado del vidrio. Pero contento y exhausto descanso apoyado en un árbol que no tiene hojas, pero si tiene una rana dentro.
La rana crece y se encoje, crece y se encoje y luego desaparece del todo.
Día extraño, noche rara, lugares difusos.
El río desemboca en el cielo y yo miro la televisión que aún no enciende.
Noche imperdible con caras pintadas, seres aparentando, gente, músicos, acústicos, somebody.
This night you are the best. Excluyendo a quien pinta la estrella al revés.
14.4.09
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