Escuché sobre un niño que, con voz de doblaje malo, le dijo a su madre:
-Mira madre, soy un burro.
Y también supe de un hombre que sin saber lo que hacía, terminó comiendo papeles en la cueva del milodon.
El niño y el hombre no se parecen mucho, pero tampoco son distintos. El hombre no sabía lo que hacía. Mientras que el niño algún día crecerá y se volverá un hombre.
Todo esto se cumple siempre y cuando, el niño sólo haya estado jugando con su madre.
Debo hacer algo con esto de escuchar historias ajenas. A veces pienso que yo soy ese niño, y juego a comer papeles.
De ti supe algo que no escuché.
9.11.09
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)