Cuando abrió sus ojos, notó que ya no era lo que recordaba ser.
Un pequeño niño se le acercó y timidamente le preguntó: Señor Gigante, ¿Cuántos años lleva durmiendo?
El gigante recordo la tarde en que agotado, se acostó a reposar bajo la sombra de un viejo Castaño.
Ahora veia diferente, todo se veía mas pequeño. Al mirarse, notó que estaba casi del porte del viejo Castaño.
Luego de pensar, concluyó: Creo que he dormido mucho, es por eso que ahora soy un gigante.
15.1.08
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
2 comentarios:
¡No seai iluso! Es sòlo un cuento: no sacai na con pasarte durmiendo a pata'sueltas. Siempre pa'sacar el libro de arriba vai a tener que subirte en una silla.
no seas pesado con mi hermano el unico que lo molesta soy yo niño pesimista
Publicar un comentario